El amor y el perdón

Por Norma Valle

El amor siempre ha sido tema importante en tu vida pero,  ¿Amar cómo? ¿Amar a quiénes? ¿Amar por qué? Y el perdón va ligado directamente al amor, pero  ¿Quiénes “merecen” nuestro perdón? ¿Cómo se perdona? ¿Cómo sabemos si realmente hemos perdonado?

Hemos vivido alrededor de estos temas desde que nacemos pero no nos han enseñado lo que son realmente el amor y el perdón.

El primero es la base de todo lo que nos rodea, de nosotros mismos, de la naturaleza, de lo que podemos ver y sentir. Hemos sido concebidos bajo las alas del amor, hemos sido recibidos en este plano  y hemos sido educados en función del amor (consideremos que haya sido la forma correcta o no). Tal vez la forma en la cual fuiste educado fue dolorosa, pero créeme, tus padres siempre lo hicieron pensando en que era lo mejor para ti y que de esa manera te iban a hacer fuerte y podrías con este mundo, pues así fueron educados. Y de la misma forma lo estás haciendo con tus niños, repitiendo esquemas, creyendo que es la mejor manera.

Pero la mayoría de los seres humanos hemos sido formados y educados bajo un amor condicionado, con reglas, es decir, si cumples con mis expectativas, te amo; si haces las cosas como yo creo son correctas, te amo; si haces lo que quiero y cuando quiero, te amo… Y así crecemos, con la falsa creencia que el amor se da en la medida que obtengamos lo que queremos y siento mucho decirles, no es así.

El amor es infinito y es incondicional, los seres humanos lo hacemos condicional. Todos los seres de luz que nos están acompañando en este plano, que nos están guiando, nos aman hagamos lo que hagamos, pues todos somos dignos de amor, paciencia y compasión*. Ellos saben que estamos aprendiendo y recordando. Somos almas viejas, traemos mucha sabiduría y sólo es cuestión de tiempo el recuperarla. ¿Por qué no hacemos lo mismo con los niños? ¿Con nuestras parejas? ¿Con nuestros padres, amigos y conocidos? ¿Con qué fin exigimos y demandamos en lugar de dar primero?

Nos han enseñado desde el miedo, el apego y el perfeccionismo y olvidamos que cada ser es único e irrepetible, que cada uno aporta cosas diferentes, piensa, siente y reacciona diferente. Si tienes 10 perros Pastor Alemán, todos de la misma raza y misma edad, piensa: ¿Se comportan todos de la misma manera? No. ¿Por qué pretender entonces que todos los seres humanos reaccionemos y pensemos igual? No voy más lejos, ¿por qué pretendes que tus hijos o tu pareja piensen y reaccionen igual que tú? Absurdo, ¿verdad?

Todos merecemos ser amados, sin condiciones, sin medida. Independientemente de nuestros aciertos, logros o errores, pues todos somos seres de luz en una gran escuela. TODOS.

Pero, el perdón ¿qué tiene que ver con el amor? Todo.  De la misma manera que todos merecemos amor, todos merecemos varias oportunidades pues todos estamos aprendiendo y recordando. O ¿sólo te has equivocado una vez en tu vida? Creo que no. Y podría afirmar que varias veces en un mismo tema. Y aún si decides no darle más oportunidades a una persona, entonces debes de hacer lo mejor para ti: Perdonarlo desde el amor. La explicación es muy sencilla: Porque te lo mereces.

He escuchado infinitas veces en terapia: “¡No merece mi perdón! ¿Crees que lo voy a perdonar después de lo que me hizo?”, y mi respuesta es la misma: “Desde el fondo de mi corazón deseo que lo hagas por tu propio bien”.

Si logras comprender que nada es personal (es cada quien y sus circunstancias, por lo cual lo mismo te hubiera hecho a ti que a alguien más), si comprendes como sucedieron las cosas REALMENTE (la mayoría son malos entendidos y juegos sucios de tu mente/ego) y aceptas liberarte de esa persona, lograrás no sólo perdonarlo, sino liberarte de esas energías discordantes que te consumen y enferman física y mentalmente poco a poco, lograrás vivir libre de ataduras emocionales y podrás enfocar tu energía en las cosas nuevas que vengan, por lo tanto: El beneficio del perdón es para ti.

Sabes que has perdonado cuando no recuerdas que fue exactamente lo que sucedió, pero sobre todo cuando evocas esa situación y ya no produce dolor, cuando puedes ver a esa persona a los ojos y no sentir rencor. Tal vez no recuperen lo que tenían antes, pero simplemente verlo ya no duele.

Si te sientes merecedor de ésta libertad, de vivir en armonía y en amor, entonces lograrás soltar todo aquello que te está lastimando, que no te pertenece, podrás liberarte de ataduras y entonces todos tus actos los realizarás desde el amor, lograrás comprender que todos merecemos ser amados por igual (hasta los que no piensan o actúan como tú), que todos merecemos paciencia, honestidad y compasión*, pero esto sucede sólo cuando perdonas a los demás, a ti mismo por tus decisiones y acciones, cuando comprendes que todo comienza y termina en ti. Todos estamos unidos, así que si sanas, amas y perdonas, lo pasas a los demás. Recuerda que lo que piensas y sientes, lo proyectas a tu alrededor y se vuelve tu realidad. Como estás adentro, está afuera.

El amor lo cura todo y no hay palabras más sanadoras que “Lo siento” y “Te amo”. Prueba.

¡Vive en libertad, ama y sé feliz! Para eso estás aquí.

*Compasión: El significado real de ésta palabra es ver con el corazón, ver con sentimiento. Significa “sentir con” el prójimo.

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Norma Valle,
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