Sana, sirve, ama ¡Sé feliz!

Por Norma Valle

¿Han observado a la gente en la calle? ¿En el camión? ¿En el metro? Vean sus rostros, obsérvenlos detenidamente. Se les  ve el dolor, la angustia, el miedo, la indiferencia, el egoísmo.  Parecen anestesiados, como zombies, están ausentes, no están aquí y ahora. El materialismo está consumiendo la esencia de la gente y la gente lo ha permitido. Han hecho a un lado sus emociones, sus miedos e inseguridades, no las enfrentan, no las sanan, les aterra la idea. Y se esconden tras compras inútiles,  para satisfacer el ego, para adormecer el dolor e ignorar la baja vibración y para mantener las apariencias.

Díganle a alguien “deberías ir a terapia” y escucharás un “¡no estoy loco!”. ¿Por qué esa resistencia? Si te duele una muela vas al dentista, ¿no? ¿Por qué no atender las emociones negativas también? Son increíblemente importantes pues ellas generan enfermedades. El problema es la ignorancia. La mayoría de la gente desconoce éste hecho. Si estuvieran conscientes de ello les aseguro que por lo menos la mitad lo atendería.

Y estos problemas emocionales derivan en sus reacciones, como se tratan a sí mismos y a los demás. La gente ya no es amable, ya no regalan sonrisas, se han vuelto desconfiados y fríos. Ya nadie hace nada por nadie. Ya no ayudan de manera desinteresada, ya no se ocupan de nadie más que de sí mismos. ¡Esa no es su verdadera esencia!

Lo más triste es que todo este nuevo sistema de creencias lo están transmitiendo a sus hijos y no están dimensionando las consecuencias de ello. Hasta para ser padres hay que tener vocación, deben de prepararse. Si estudian una carrera, una maestría y 5 doctorados, ¿por qué no hacerlo a favor de tus hijos? ¿Por qué no el mismo interés en lugar de ir repitiendo esquemas? ¿Por qué no sanar emocionalmente para poder ofrecerles lo mejor  de cada uno y hacerlos unos maravillosos seres, libres, sin ataduras y que puedan recordar y explotar su verdadera esencia?

Creo firmemente que si no sabes servir a alguien más (no confundir con ser “servil”) entonces, no has aprendido nada y tendrás que dar más vueltas por éste plano hasta que lo aprendas. ¡Ayuda! Deja tu marca en ésta vida, en tu vida y en la de los demás, deja una bonita emoción en alguien. Eso es lo único que te vas a llevar cuando dejes este plano: EXPERIENCIA.

Si sientes un impulso o te vibra ayudar a alguien ¡hazlo! No esperes a que alguien más lo haga, porque tal vez eso nunca suceda. Tus ángeles y tus guías te están indicando por medio de ese impulso que puedes hacer algo bueno por alguien y al llevarlo a cabo, estarás haciendo algo bueno por ti también.

Si puedes apoyar a alguien ¡hazlo! Si puedes escuchar a alguien ¡hazlo! Si puedes ayudar a alguien ¡hazlo! Todos estamos conectados, al ayudar a uno, estarás ayudando a muchos y se hará una cadena, una red de vida y luz, ayudarás a sanar emociones, a inspirar fe, esperanza y buena voluntad en la gente. ¡Recobremos eso! Es nuestro y hemos permitido que nos los roben metiéndonos miedo por medio de la televisión, de  los noticieros, de la desinformación.

Curen sus emociones, ayuden, aprendan, recuerden su esencia, sonrían, amen, pero sobre todo sean felices. Para eso están aquí. ¡Son seres de luz! ¡Recuperen su poder!

¡Feliz y maravillosa estancia en esta dimensión!

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Norma Valle,
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